lunes 16 de junio de 2008

Lo bello, lo hermoso, lo bonito y lo lindo


Triste destino a someterse.
Arduo camino al que oponerse.





Nada más subjetivo que la idea de lo bello. Idea que es parte de la afirmación de la personalidad, una forma de definirse frente al mundo que a uno lo rodea.
Es improbable definir un ideal de belleza, justamente por la subjetividad de lo que es bello para cada uno. Diferentes culturas en diferentes épocas o geografías tienen su propia idea de lo que es bello. Hay una idea general, que luego se modifica en cada individuo (o directamente el individuo se rebela contra la idea general...)
Sin intentar definir a la belleza física como el único tipo de belleza posible, en los cánones de belleza actual es notable la despersonalización que se nota últimamente cuando se miran los medios de comunicación.
Lo que nuestra sociedad nos muestra como bello, como el modelo a seguir, es realmente nefasto. Una condición física a la que sólo es posible llegar mediante el bisturí o el ayuno. Para ser bello hay que someterse a una clonación.
Leí hace poco que existen en España y EEUU empresas que asesoran a solos y solas para obtener pareja. A grandes rasgos hay dos grupos: solos y solas. Viene un tercero y les dice cómo comportarse, como vestirse y qué decir. Ergo: los dos grupos terminan siendo a imagen y semejanza de ese tercero que parece saber más sobre lo mejor para los otros (?).

Creo que es incorrecto intentar cambiar para llegar a un ideal. Es cierto que nadie muestra lo que cree defectos cuando está tratando de seducir, pero una cosa es exagerar un poco y otra cosa es mentir. Ser asesorado sobre que hacer, como vestirse y que es inconveniente mostrar de uno es el peor camino: Eso es lisa y llanamente mentir. Sería mucho mejor que estos "coach de imagen" intentaran que las personas que los consultan aprendieran a resaltar sus buenas condiciones (las reales), que a veces no están a la vista por motivos inconcientes.

No es cuestión de no emprender cambios para mejorar, para relacionarse mejor, para saber socializar; pero transformarse en alquien más para agradar a otro provocara más neuróticos aún. Esta tendencia a parecernos cada vez más recuerda a la actitud adolescente de parecerse al grupo de pertenencia, para intentar pertenecer cuando la personalidad todavía no está definida. Este es el camino más seguro hacia la despersonalización.

Lo hermoso es ese ideal inalcanzable, que nos impone la sociedad o nos imaginamos cada uno de nosotros. Es inalcanzable en la práctica, aunque por dentro veamos a esa persona que nos enamora como hermosa y perfecta. Nada ni nadie es hermoso salvo en nuestra percepción subjetiva, mientras que todo puede ser lindo o bello. Sólo depende de que cuente con ese atributo especial que nos proporciona esa sensación de querer seguir disfrutando de su vista o su compañía.

La belleza es una idea, lo bonito es un atributo físico, lo bello está relacionado a la personalidad y lo hermoso es la combinación perfecta de todo lo demás.


N. del E: No se cómo tomármelo… lindo, bonito, bello, hermoso es eso que a uno le gusta lo suficiente, y eso en una persona puede ser cualquier cosa y casi siempre no puede ser controlado. Cuando alguien (o algo) te gusta no se puede hacer nada en contra de eso y cuando algo (o alguien) no te gusta lo mejor es evitar la situación. “Soldado que huye sirve para otra guerra”.
Estos chicos lo que necesitan es besarse más... más y con mucha gente. Abrazos, caricias, y carcajadas.
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