viernes 6 de junio de 2008

El Amor y La sombra

(O como uno se las arregla para ponerle una variedad de nombres a sólo dos emociones básicas)



Dicen por ahí que lo contrario al amor es el odio. No es éste el tiempo ni lugar de definir que es el amor, ya la historia demostró que le seguimos dando vueltas al tema y siempre es tema de expresión. Será porque el amor es un sentimiento subjetivo que no puede ser medido, y en realidad no estamos nunca seguros de si el otro siente exactamente como nosotros.
Otra forma de encarar el tema es definir por contraste, mirando a su opuesto, y en éste caso lo opuesto al amor no es el odio sino el miedo. Detrás del más recalcitrante odio siempre se esconde algún tipo de temor, posiblemente miedo al desamor. Las fobias (xenofobia, homofobia, claustrofobia…) son miedo, terror a lo diferente, a lo desconocido. La diversidad no aceptada provoca rechazo, y el rechazo es una forma de odio.
Solemos movernos en círculos conocidos. Aprendemos y establecemos reglas externas e internas para sentirnos seguros y cómodos. Cuando el círculo de comodidad es amenazado reaccionamos de forma defensiva, como cuando en la prehistoria nuestro territorio era amenazado por un depredador. El hombre ya no tiene depredadores naturales, pero el miedo y los actos reflejos prevalecen.
Inventamos miles de nombres para calificar lo que sentimos como falta de amor: envidia, codicia, odio, ira… cualquier sentimiento que veamos como pecado capital es un reflejo escondido entre los pliegues oscuros que el miedo primigenio reserva para nosotros.


N. del E.: Ma que miedo ni ocho cuartos…tomate un prozac y vas a ver como se te va el "Panic" en un ¡triz traz! Ahh... las ventajas de la ciencia....la pastillita mágica. Ok, te deja un poco impotente, pero quién necesita líbido cuando puede reírse de Janeiro auque se te muera la mascota. ¿Ésta chica se cree la reencarnación de Freud?
-*-

Según algunos estudios científicos, lo que llamamos amor no es más que una alteración química del cerebro. Casi una enfermedad, bastante cercana a la adicción. Es por eso que sentimos esa necesidad de ver y estar cerca de la persona que amamos. Esto baja al amor del pedestal en que fue puesto por los poetas a lo largo de los siglos. Casualmente, o no tanto, lo acerca a esa otra emoción que nos ocupa. El miedo siempre fue considerado algo primitivo e irracional. Deberíamos habernos dado cuenta hace rato que el amor también lo es...
Todo lo demás, que gira alrededor del amor en nuestra sociedad, no es más que instinto de conservación de la especie, convivencia armónica y hasta acostumbramiento. Lo que llamamos amor, eso sólo dura un año como máximo.
No quiero ponerme demasiado cientificista, ni tratar de empezar una cruzada contra el romanticismo (aunque borraría el 14 de febrero del calendario, sólo por el tono comercial que tiene y por la sensación de penetración por una cultura extranjera) Puedo decir que he hecho cosas románticas, escrito poemas y que el estado de enamoramiento es algo realmente agradable. ¿Será qué, sin saberlo, tengo una necesidad de escapar de la realidad usando algo parecido a una droga pero totalmente legal?
En fin, sean felices, ámense los unos a los otros, pero no crean que lo que hacen es mucho más sublime que lo que hacen el león y la leona en Animal Planet.



N. del E.: Ay, ay, ay, este chico...Venga a los brazos del tío Prozac, así se le pasa ese resentimiento y esa visión cínica. Ni hablar de la xenofobia implícita en ese comentario sobre ese día maravilloso que es San Valentín. Le voy a regalar la colección completa de boleros de Luis Miguel, a ver si deja de tenerle tanto miedo al amor.


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6 comentarios:

Ego dijo...

Yo me quedo con la valeriana
Abandoné al orfidal en la esquina.
Ahora él se prostituye y me la tiene guardada.
(Ya no lloro, mi amor, hago poemas,
y en vez de llorar yo, llora la tinta,
en mis versos las cosas que se pintan
salen de ti, mi preferido tema.
Sonetos que te llaman,
palabras que se prenden,
cosas que sólo entiende
alguien que también ama)
Como dijo el poeta.
Un (b)eso...

C a r t u . dijo...

por esas casualidades , me metí en el blog de alejandro y de ahi aparezco por aca ..justamente en mi ultimo post hablo de los miedos por eso me detuve a leer, no solo coincido sino que este tema da para hablar tanto, será porque no le encontramos la vuelta, porque cuando una cosa es finita e identificada no tenemos mucho para decir.
saludos.

Prozac dijo...

Muy bonita la poesía, se nota que viene de alguien sensible.
No probamos la valeriana, pero será cuestión de tiempo y de tener los contactos adecuados...

Prozac dijo...

Cartu:
¿Ud llama al tema del amor finito e identificado? ¿o se refiere al miedo?
Porque si así fuera no tendría tantos costados desconocidos ¿no?

Gracias por pasar.

P.D.: ...Y es verdad Marcela suele andar por lo de Rozichner, tenemos entendido que asistió a algunos de sus talleres y charlas.

El Doc dijo...

Cartu:

Es cierto, cuesta encontrarle la vuelta. La verdad nos tuvimos que contener para no escribir varias páginas y aburrir así a los lectores :-D
Gracias por tu comentario

Marcela dijo...

Doc. Ud. Tiene razón. Igual existe la posibilidad de aburrir con textos cortos
Me quedé pensando ¿No será que el amor no tiene vueltas y que las roscas las pone el miedo?
¿O será que le mamífero se resiste a las reglas sociales contrarias a su naturaleza, a veces sin éxito?
Y bue…



¿Vio?, a veces son buena alumna.